Bariloche la ciudad del lago
A pesar de su celebridad como centro de esquí de nivel internacional, San Carlos de Bariloche tiene vida propia todo el año.
En el casco urbano destaca el Centro Cívico, con sus típicas construcciones en madera de ciprés y alerce. Uno de los edificios más llamativos es la antigua Catedral (calles O`Connor y Elflein) que se ve cuando se arriba en bus a Bariloche. Y en la torre del edificio de la Municipalidad, cuando el enorme reloj marca las 12 y las 18 aparecen 4 figuras representativas: el indio, el misionero, el conquistador y el labrador.
En el centro, abundan los lugares donde comer y tomar algo.
Resultan imperdibles:
Los platos típicos (ciervo, trucha, ahumados, etc) en el restaurante Familia Weiss (en Palacios y V.A. O''Connor, Tel. 435789).
El Viejo Munich (Mitre 102), una cervecería alemana tradicional donde saborear buenas tablas de ahumadas y cerveza En la céntrica San Martín hay gran cantidad de locales que venden souvenirs, fábricas de chocolate (se recomienda Benroth, en Mitre 150, local 3) y también hay una feria municipal de artesanías (en F. P. Moreno y Villega), donde se pueden encontrar desde artesanías hasta dulces locales.
Paseos por los alrededores
Pero sin duda lo mejor de esta ciudad son las excursiones que se pueden realizar por los alrededores, como la visita a los cerros Otto y Catedral, donde se realizan salidas de trekking, en bicicleta y parapente.
Al cerro Otto se puede subir por teleférico (desde Av. de los Pioneros Km. 5, Tel. 44-1031/1035) o en auto, por el acceso que sale desde la misma avenida, en el Km. 1.
En el Parque Nacional Nahuel Huapi hay excursiones imperdibles, como la isla Victoria, el bosque de Arrayanes (el mismo que inspiró a Walt Disney para su película Bambi) y el Circuito Chico.
Dos imperdibles patagónicos
Hay dos paseos que conviene no dejar de lado durante la visita a Bariloche.
El primero es en el Cerro Otto, donde se puede visitar el Refugio Berghof, situado a 1240 m de altura. Es un cálido albergue para montañistas que depara comida casera a buen precio, deliciosas tortas para el chocolate o el té, y algunas noches –previa reserva por el Tel. 15603201.- pollo al disco. También hay un museo del montañista. Y el regreso resulta divertido si se cuenta con tiempo y ganas de hacerlo a pie por caminos de ripio, entre el bosque de la ladera.

La navegación por el lago Nahuel Huapi desde Puerto Pañuelo, en Llao Llao, hasta Puerto Blest es sencillamente un placer. Una vez en puerto Cántaros, en la Bahía Blest, un sendero escalonado bordea la cascada y lleva a los tres miradores que anticipan la laguna de los Cántaros, un paseo inolvidable. Además, durante el viaje de ida y vuelta a Bariloche, se pueden observar las islas Centinela y Gemelas, cerca de las cuales se encuentra la máxima profundidad del Lago Nahuel Huapi y se pasa por la playa de las Arañas y la Cascada Blanca.
- Leandro Cristal
- Travel Specialist
- viajes@pasajesencasa.com
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